martes, 16 de septiembre de 2008

El Gran Cañón del Colorado

El domingo salimos del hotel de Tuba City tras desayunar caliente en el restaurante del hotel. Nos dirigimos al oeste cruzando la Nación Navajo (especie de autonomía de los indios navajo en los estados de Utah, Arizona y Nuevo México). Por el camino pasamos por un punto de interés que resultó ser la Garganta del Pequeño Colorado, un río afluente del Colorado que también hace su pequeño (en comparación) cañón.




Entramos al parque nacional del Gran Cañón por la entrada este, donde lo primero que se ve es una torre observatorio de los años 30 y es el primer contacto con el Cañón. Éste es, simplemente, brutal. Enorme, silencioso, profundo, y ancho, con miles de pliegues. Empleamos la mayoría del día en recorrer la carretera que discurre por el borde sur del cañón, haciendo paradas en los puntos panorámicos, que hay a montones. Como era domingo, estaba abarrotado de gente. Nos encontramos con bastantes españoles. En la tienda de al lado de la torre de observación nos habíamos comprado unos sandwiches y unas bebidas, así que aprovechamos uno de los muchos puntos de picnic en el bosque para comer.

Nota: pese a que por las fotos que hayamos visto, tengamos la idea de que el Gran Cañón está en un desierto, la verdad es que, al menos la orilla sur, que es la más visitada, para nada es desértica: es un inmenso bosque de pinos ponderosa, enebros, y robles, regado con florecillas amarillas y moradas.


Tras la comida, seguimos dirección oeste para llegar a la zona más habitada del parque que se llama Grand Canyon Village, donde hay algunos hoteles, un camping, y algunos edificios de servicio como un supermercado entre otros. En esa zona está también la estación del tren. Hay uno turístico que va desde el sitio donde estamos alojados (Williams) hasta el Gran Cañón. En su momento intentamos encontrar billetes, pero estaban vendidísimos para los días en los que estábamos aquí.


Allí vimos más panorámicas del cañón, y algo de fauna salvaje como cuervos, ardillas, y una familia de ciervos que pastaba tranquilamente junto a las vías del tren. En algunas fotos ya veréis a Ino casi "toreando" ciervos.


Salimos del parque ya camino de Williams para llegar al hotel (60 millas, casi 100 kms.), pero hicimos una parada previa en una población llamada Tusayan que está en el borde del parque y que es básicamente una sucesión de moteles, hamburgueserías, gasolineras y, en general, servicios para el turista. Allí paramos para entrar al Centro de Visitantes del National Geographic, donde tienen un cine IMAX en el que vimos una película alucinante sobre el Gran Cañón.


(sigo yo, JC, que José María se ha ido a fumar) Al llegar a Williams, dejamos las maletas en nuestras habitaciones del Motel (otra vez en un 2º piso sin ascensor) y como es una ciudad (por llamarle de alguna manera) que forma parte de la mítica Ruta 66 (Chicago-Los Angeles), está llena de "Coffee Shop" de carretera con sabor a los años 50-60.

Así que después de acicalarnos un poco, nos fuimos al bar de carretera que teníamos enfrente con una decoración alucinante muy típica americana y cenamos (a las 8).

Hoy día 15, nos hemos levantado tranquilamente y hemos bajado a desayunar ¡¡¡sin las maletas!!! ya que esta noche dormimos en el mismo hotel.

Después nos hemos puesto en marcha otra vez hacia el Parque pararando antes en el Aeropuerto del Gran Cañón para reservar un vuelo en avioneta sobrevolando el Cañon que haríamos, mejor dicho harían (yo me rajé) por la tarde.


El vuelo era a las 15:00, así que hasta esa hora nos fuimos a terminar de ver lo que se nos había quedado en el tintero.


Los tres de la fama: Inocente, José María y Javier se subieron a la avioneta e hicieron un recorrido de 45 minutos sobrevolando el Gran Cañon. Según sus propias palabras, se lo pasaron muy bien y fue una experiencia inolvidable.


Por la tarde volvimos al hotel a descansar un poco, pasando antes por la estación del ferrocarril de Williams.


Esta noche hemos cenado en otro "Coffee Shop" típico y hemos salido hinchados después de "abrocharnos" unas "fajitas" a base de pollo, carne y gambas con guacamole, tomate-chili picante y queso, en unas tortitas de trigo de comida típica de la frontera.


Mañana nos espera Las Vegas: El vicio, el juego y la perdición. Dos noches en las Vegas para conocer esa mítica ciudad y a ver si vemos al Grisson del CSI. Prometemos no jugarnos el sueldo y solamente echar un par de dólares para decir que hemos jugado en un casino de las Vegas.


Y como dijo Elvis: ¡Vivaaaa, Las Vegas!

7 comentarios:

Anónimo dijo...

Ya veo que no lo estáis pasando mal del todo... aprovechad la estancia en Las Vegas para visitar el hotel Stratosphere y daros una vuelta en la montaña rusa que tienen en la cúpula... seguro que a José Mª le gusta

J.Juan dijo...

Que suerte tanto sol. Aqui el verano se termina... trabajo,colegios...

Zamo dijo...

Hooola chicooos: soy otra vez yo,Elena (tu cuñáaa JC.) Siento no haber hecho otro comment, pero he estado liadilla con el viaje de mi hija Laura a EEUU. Ya está desde el domingo 15 allí (en la costa este)
Bueno, me lo paso pipa con vuestras historias... por cierto, a ver si andamos un poquito más. Os encuentro un poco fondones a todos ¿eh?. Una pregunta tonta: ¿Quién os hace las fotos? JC. eres digno Zamorano=cagaodemiedo. COMO NO TE HAS SUBIDO A LA AVIONETA EN EL GRAND CANYON????? Dios da pañuelos a quien no tiene mocoss.. estoy deseando que volvais para ver todas las fotos (a mi me encantan y también los videos)Muchos besos desde España y seguid con vuestros relatos, son estupendos.

Edu dijo...

¡Qué envidia me dais!

Seguid disfrutando del viaje.

Aprovecho este medio para felicitar a José María por su cumpleaños, aunque todavía falta media hora por donde estáis.

JPT dijo...

Parece que en Las Vegas estáis muy ocupados y no tenéis tiempo para contarnos vuestras últimas peripecias... Mucho juego y mucho viico debe haber por ahí... En fin... mi comentario de hoy es sólo para felicitar a José María por su 47 cumpleaños... cómo pasa el tiempo!!... por favor, saludad de mi parte a todos los curas-Elvis que veáis.

Anónimo dijo...

Hola, soy anónimo de nuevo... habéis ido al final al Stratosphere?

José María dijo...

Muchas gracias a Jesús y Edu por las felicitaciones. Anónimo (¿y de apellido?), sí que subimos al Stratosphere, pero lo de las atracciones como que no. No teníamos el cuerpo para que nos dejaran colgados a 200 metros de altura y girando. Ya nos meteremos en una centrifugadora, si eso. :-)